ACUSACIÓN A LA SOCIEDAD CAPITALISTA, A LOS
HOMBRES QUE LA SUSTENTAN, AL ESTADO Y SUS ESTAMENTOS, QUE REPRIMEN A LOS TRABAJADORES CON LA LEY Y EL ORDEN.
Francisco Baticón
Vivimos en la sociedad de la abundancia.
¿Si somos tan ricos en la sociedad del bienestar, si caminamos hacia el paraíso, si todo es dulzura y nada perturba nuestro sueño ni nuestros planes de futuro...?
¿Por qué tanta miseria en torno nuestro? ¿Por qué tanta escasez de trabajo? ¿Por qué esa inseguridad del mañana, sobre todo para la juventud, una juventud sin norte, desorientada?
¿Por qué tanta promesa incumplida de empresarios sin escrúpulos, que manejan como mercancía desechable a los trabajadores?
¿Por qué contratos de un día, de un mes? ¿Por qué el terror del despido, practicado sistemáticamente por empresarios? Empresarios, patrones, empresas multinacionales, con enormes capitales amasados con el esfuerzo, el sufrimiento del trabajo diario y de toda una vida entregado al mundo sin escrúpulos del capitalismo y del estado.
A los jóvenes, a todos los trabajadores y trabajadoras, (muchos dirán "ya lo sé") quiero decirles:
Nadie, "absolutamente" nadie, puede amasar, tener, una fortuna o una empresa con un capital considerable sin haber robado, explotado, o manipulado el esfuerzo de un colectivo de trabajadores, cuyo beneficio es llamado plusvalía.
Plusvalía, que traducido al castellano es el robo al trabajador, que vende su fuerza por un salario. Su fuerza y esfuerzo es cedido sin compensación justa a los propietarios de los medios de producción.
El salario que se paga al trabajador sirve únicamente, en la inmensa mayoría de los casos para sobrevivir y reproducirse.
Al contrario de lo que hacen los beneficiarios de las rentas del trabajo, que son un sinfín de sátrapas.
Como lo son los banqueros, los hombres y mujeres que se suceden en los gobiernos, ministros, secretarios, subsecretarios...,todos los que pertenecen al entramado de las juntas autonómicas, (presidentes y consejeros). Los representantes de este benéfico país en Europa, contando ejército, (in)justicia, iglesia y un larguísimo etc. que se nutre y alimenta de la explotación y el atraco a los trabajadores.
Esto es despilfarrar este beneficio en lujos estúpidos y vergonzantes, sabemos que ellos no van por las carreteras de la muerte, van en aviones particulares con secretaria, se alojan en mansiones cerradas, vigiladas por esbirros, a causa del miedo que tienen por causa de su conducta explotadora y criminal.
Todos estos seres han perdido el sentido de la honradez, la justicia y lo que ayer se llamaba ÉTICA de comportamiento. Contribuyendo a crear una sociedad cada vez más corrupta, más frívola
Creando entes de caridad que más que dar se lo comen, como las ONGs.
Está claro que en este país se ha establecido en todo negocio o empresa una clase sin ningún escrúpulo. No importa el medio; sus fines son el enriquecimiento. Ellos emplean las guerras, la prostitución, el chantaje y la mentira. El trabajador, que es el único que crea riqueza, no les interesa como ser humano que sufre su tiranía. Siempre fue así, animales parias, hoy consumidores estúpidos que engordamos su capital.
¿Hasta cuando esta situación indigna? Sobre todo para la juventud, manipulada por tantos factores engañosos y superficiales como el consumo de cosas inútiles. Sometidos y alienados no son capaces de rebelarse luchando, salir de la manada dirigida y elevar su dignidad con una lucha por su futuro. Lucha continuada en todas partes.
Esto es decir no a la explotación, no al mal trato, no a ser usados como mercancía.
La juventud debe entender que esta sociedad les desprecia, porque no son competitivos, porque no tienen experiencia... Pero deben saber que sin ellos no hay futuro. Que sin su rebeldía, las guerras, la represión , el hambre y la ignorancia serán su porvenir.
No deben dejar que sus conciencias se deformen bajo el dirigismo de unos hombres sin escrúpulos, poseedores de toda la tierra, que es de todos los humanos. Es un insulto la miseria intelectual y física de la inmensa mayoría, el analfabetismo funcional, la alienación por el consumo dirigido. Este es un mundo de estructuras capitalistas deshumanizadas, donde la industria y la ciencia no están al servicio del hombre sino del capital.
Este es el edén, donde la explotación cada día es mayor y los jóvenes los elegidos para explotarlos y morir sin gloria en las carreteras, en los andamios o en las minas, con el añadido de quedarse ciegos frente a las pantallas de los ordenadores, TV y trastornadas sus neuronas con los móviles.
Quiero decir por último que la idea del poder, su cultura, va dirigida únicamente a su enriquecimiento. Lo humano no está insertado en las necesidades de producción. Sentimiento que no les sirve. Por tanto junto con la miseria física se acrecienta la miseria moral y cultural, de esto se desprende que como destino tenemos el aniquilamiento total y la muerte como única salida.
La solución a este estado de cosas es la Lucha.
Salud.
